Microemprendimientos fueron premiados por Banigualdad

Más de 300 micro emprendimientos, solo 5 ganadores. Y cada uno de ellos se llevó $1 millón para seguir creciendo y potenciando sus negocios, a través de la fundación Banigualdad. En esta experiencia, el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la U. San Sebastián, Aníbal Pinto Ferrada, formó parte del jurado.

“El aporte del microcrédito cumple un rol fundamental, no solo para las personas, sino para los objetivos de inclusión social y mayor equidad por los que el país está luchando”, dijo el Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, quien encabezó la ceremonia de premiación realizada en el Aula Magna del campus Bellavista de la USS.

“Un pequeño monto de dinero, que por cierto para los beneficiarios siempre será importante, puede contribuir significativamente a la reducción de la pobreza, según ha sido probado, especialmente en programas orientados a las mujeres o en comunidades asentadas en zonas aisladas de centros urbanos”, aseguró.

En este sentido, mencionó que “el micro emprendimiento, a través de los microcréditos, es una buena iniciativa y especialmente cuando está pensada desde la asociatividad y la nsistematización, donde constituyen mecanismos súper provechosos”.

El secretario de Estado felicitó “a los cinco ganadores y Banigualdad, que con su esfuerzo muestran que Chile puede ser mejor, a partir de la voluntad y el esfuerzo de las personas, y de la capacidad de las instituciones de confiar en ellas”.

Banigualdad es una fundación sin fines de lucro, que entrega microcréditos y capacitación a emprendedores de los sectores más vulnerables y desprotegidos del país, otorgando herramientas a más de 30.000 emprendedores en la actualidad.

Los ganadores

Carolina Céspedes, de Isla de Maipo, comenzó su negocio en el rubro de los arreglos florales tras la pena de perder a su hija. Así, con su crecimiento, ha visto florecer su trabajo que ha convertido el dolor y alegrías.

Ramón Rivas, de Los Ángeles, trabaja innovando en la industria del té. A través de su emprendimiento ha desarrollado infusiones vegetales y hierbas medicinales. Entre sus productos, destacan el té de zanahoria, té de membrillo y té de manzana, entre otros.

Mónica Mora, de La Florida, se desenvuelve con un emprendimiento de masas y pastelería, haciendo pan, dulces, tortas y una amplia gama de productos basados en harina. Lleva años trabajando en esto, con el fin de sacar adelante a sus hijos. Hoy, su madre también se une a su negocio con la producción de empanadas.

María Cristina Millanao, de La Cisterna, comenzó su emprendimiento en las ferias, vendiendo verduras picadas y envasadas, listas para preparar. En un mundo donde la tendencia está en optimizar el tiempo y comer sano, ha logrado crecer en torno a sus coloridas y nutritivas bandejas.

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