En menos de un mes, el joven talquino identificado con las iniciales
J. C. que presentó repentinamente una hemiplejia ya mostraba una mejora
considerable en su estado de salud, recuperando la movilidad y
sensibilidad en su lado derecho del cuerpo gracias a un innovador
tratamiento aplicado en la franja clínica de la Escuela de Kinesiología
de la Universidad Católica del Maule (UCM), lo que generó la sorpresa de
parte del equipo académico y de alumnos en formación que lo asistía.
“Fue
todo raro en verdad. Estuve con un problema de consumo de drogas y
mientras estaba internado para superar aquello me pasó el accidente,
razón por la que me enviaron a mi casa para recuperarme y así llegué a
la UCM”, recuerda el joven, quien relató además que “No podía mover
nada, de un momento a otro se me fue la cara para un lado, sentí algo
caliente atrás de la cabeza y luego no pude mover nada en mi lado
derecho del cuerpo. Estaba sentado, me paré y me caí, me sentí
sorprendido, no sentí miedo”, comentó.
Lo que sentía el joven era
producto de un accidente vascular encefálico, complicación que en la
mayoría de los casos significa quedar con secuelas que afectan
seriamente la función de los pacientes, tal y como lo relató Hugo Tapia,
académico UCM que guía a los alumnos de Kinesiología en la franja
clínica. “Funcionalmente el paciente tenía una hemiplejia, no se movía,
no sentía y no había contracción en su lado derecho, y en función de eso
intervinimos para que quedara con las menores secuelas posibles. Hoy
vemos una recuperación importante, que por ejemplo le ha permitido
incluso volver a jugar fútbol”, indicó el académico, quien prepara un
reporte científico al respecto.
INNOVADOR TRATAMIENTO
Luego de estudiar la literatura
científica internacional, el equipo de la Franja Clínica de Kinesiología
UCM vio posibilidades de una innovadora terapia que consistía en
aplicar oxígeno y electricidad de baja intensidad, todo basado en el
estudio titulado “Un Lugar en el Futuro de la Fisioterapia” del
investigador S. M. Schabrum, de la Universidad de Queensland, Australia
del año 2010.
“Al principio me frustraba no ver resultados, pero
de a poco dejé el bastón y recobré las ganas para seguir”, comentó el
joven paciente, y reconoce que esta complicación de salud le ha
significado además pensar su futuro de manera diferente. “Creo que esto
fue un ‘enderézate y pórtate bien’, pero no ha sido fácil. Hoy agradezco
por todo lo que me han ayudado en la UCM, llegué prácticamente sin
hacer nada, puedo caminar tranquilo y hasta ya jugué a la pelota, solo
agradecer al profesor y a los alumnos de Kinesiología de la UCM”,
expresó el recuperado joven maulino.
Ignacio Lean, estudiante de
Kinesiología UCM, quien trabajó en movilidad asistida junto al paciente,
agregó que “encontramos estudios de corriente de baja intensidad y
oxigenoterapia que tenían muy buenos resultado. Además, desarrollamos
ejercicios de movilidad pasiva del paciente, y a la semana ya él podía
sentir su brazo, recuperando posteriormente su movilidad de pierna y
pie”.
“En un comienzo no me llamaba la atención del área
neurológica, pero viendo estos resultados ahora no descarto ahondar en
esta área. Es una satisfacción muy especial el vivir este tipo de
situaciones, fue reconfortante sentir que uno puede ayudar de forma
efectiva en la recuperación de un paciente”, señaló el Kinesiólogo en
formación.
Para el académico UCM, la sorprendente mejora
representa abrir una ventana para este tipo de casos, ya que “hoy la
realidad es el que las personas que sufren este tipo de lesiones queda
con secuelas como es el pie en punta al que es muy característico. Es
una frustración para el equipo de salud. Siempre estamos en la búsqueda,
habitualmente investigamos y buscamos evidencia para abordar nuestros
pacientes”, sentenció.

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